jueves, 13 de diciembre de 2012

El Descenso


El Descenso

Furtivo valor del destino, en laderas pedregosas de coraje cautivo;
Afuera, el frío de los cuerpos respira el aroma de pesares henchidos,
Piedad vana del iluso castigo, de soñar con los mares:
Navegar sin timón, sin vela, sin sentido.

Y hay un todo que conspira; una trémula sombra que certezas desafía;
En los valles ardientes tu razón has extinguido, y en el
Falso decoro, ¿Se desvanece tu imagen en el tumulto del olvido?
Por cierto, se despluman las alas, de un descenso acaecido.

Moriremos ocultos, bramando por aire, ahogando los latidos.
Perderemos el norte; seremos ecos en la noche,
 Vientos negros que azotan ramajes en otoños vespertinos,
 Zumbidos atroces que despierten inquietudes, reproches dignos que empobrezcan y devuelvan el respiro.

Nadie recordará jamás cómo el mundo descendía;
Las flautas de la muerte en el umbral de la elegía;
El pregón insolente de los desaparecidos:
Que anunciaban la derrota del hombre en el mañana, que rendían pleitesía, al infierno que a sus risas engalana.

Marvel Aguilera